LAREDO, TX. — Persisten las dudas y preocupaciones en torno al diseño preliminar presentado para una nueva estructura fronteriza en el área del centro de Laredo, luego de que activistas y funcionarios locales cuestionaran la falta de detalles técnicos y los posibles impactos ambientales y urbanos del proyecto impulsado por el gobierno federal.
Tricia Cortez, directora ejecutiva del Rio Grande International Study Center (RGISC), señaló que durante la presentación no se ofrecieron detalles claros sobre el diseño final, la elevación de la estructura ni el impacto que podría tener en la región fronteriza.
“Hay que saber más de este diseño. No se explicó de qué se trata, quién lo diseñó, cómo se va a ver o cuál será la elevación. No sabemos”, expresó Cortez. Añadió que, como señaló Richard Reiman durante la discusión pública, el proyecto representa “un muro grande y feo”, además de considerar que se trata de una obra costosa e innecesaria para la comunidad fronteriza.
Cortez también manifestó preocupación por la posible adquisición de terrenos públicos y privados para la construcción del muro y aseguró que aún existen demasiadas interrogantes sin responder sobre el alcance real del proyecto.
La directora del RGISC advirtió además que uno de los principales temas pendientes es conocer los estudios hidráulicos relacionados con el proyecto y los posibles efectos que podría generar durante inundaciones o crecientes del Río Grande.
“Tenemos que saber con este diseño todavía dónde están los estudios hidráulicos para entender los impactos, no solo para Laredo, sino también para Nuevo Laredo”, afirmó Cortez.
La activista ambiental destacó que Nuevo Laredo podría enfrentar consecuencias importantes debido a su ubicación geográfica en zonas más bajas cercanas al río.
“Si hay un muro, no de 30 pies, pero no sé, de 20 pies, no sabemos. No dieron detalles hoy. Eso va a impactar a Nuevo Laredo, que está en una elevación más baja que Laredo durante épocas de crecientes e inundaciones”, advirtió.
Por su parte, la regidora del distrito numero 3 Melissa Cigarroa afirmó que el gobierno municipal tiene pocas herramientas para detener una decisión federal relacionada con infraestructura fronteriza, aunque insistió en que el cabildo busca garantizar que la ciudad no sufra consecuencias negativas.
“No tenemos derechos. Lo que queremos hacer como cabildo es ser responsables y que ellos aprueben que no vamos a sufrir impactos negativos con la construcción”, declaró la regidora.
Según explicó, lo presentado durante la conferencia aparentemente abarcaría un tramo entre el puente del ferrocarril y el Puente Internacional Juárez-Lincoln, conocido como Puente Uno, aunque indicó que todavía existe incertidumbre sobre el alcance exacto del proyecto.
Cigarroa también recordó los hallazgos del estudio realizado por el doctor Mark Tompkins, el cual advirtió sobre posibles riesgos de inundación relacionados con sistemas de muros y barreras fronterizas.
“Si tenemos que aceptarlo, este diseño está mejor que el otro, porque nadie quiere vivir en una prisión, pero no es suficiente para nosotros como ciudad, porque hay muchas más preguntas que siguen”, puntualizó. Las declaraciones surgen tras una conferencia donde autoridades locales y federales presentaron representaciones preliminares del proyecto fronterizo para el centro de Laredo, el cual continúa generando debate entre funcionarios, residentes y grupos ambientalistas.










