LAREDO, TX. — Durante la última semana, oficiales de la Oficina de Operaciones de Campo de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) lograron la detención de múltiples fugitivos buscados por delitos graves, incluyendo homicidio y agresiones sexuales, en distintos puentes internacionales del área de Laredo.
El 27 de febrero, en el Puente Juárez-Lincoln, agentes federales remitieron a una inspección secundaria a Emilio Vega Aguado, ciudadano estadounidense de 30 años, quien viajaba en autobús. Tras verificar su identidad mediante herramientas biométricas y bases de datos federales, se confirmó que contaba con una orden de arresto activa por asesinato en primer grado emitida por el Departamento de Policía de Chicago. Posteriormente fue trasladado a la cárcel del Condado de Webb.
El 1 de marzo, en el Puente Internacional Camino Real en Eagle Pass, fue detenido Luis García Fernández, ciudadano mexicano de 62 años, quien enfrentaba una orden de arresto por agresión sexual en segundo grado, emitida por el Departamento de Policía de Austin. Fue puesto bajo custodia en la cárcel del Condado de Maverick.
El 4 de marzo, en el Puente Internacional de Progreso, oficiales interceptaron a Isaac Isai Pulido, ciudadano estadounidense de 22 años, quien era buscado por agresión sexual a un menor por el Departamento de Policía de Alamo. El sujeto fue entregado a autoridades locales para su procesamiento.
Finalmente, el 5 de marzo, durante operaciones de salida en el Puente Juárez-Lincoln, fue detenido Rafael Bello-Solís, ciudadano mexicano de 60 años, quien intentaba salir hacia México sin documentación válida. Las autoridades confirmaron que tenía una orden de arresto por actos indecentes con un menor emitida por la Oficina del Sheriff del Condado de Collin, en Texas. Fue entregado a la Oficina del Sheriff del Condado de Webb.
El director de Operaciones de Campo de CBP en Laredo, Donald R. Kusser, destacó la relevancia de estas detenciones. “Aprehender a individuos buscados por crímenes tan graves es reflejo del compromiso de nuestros oficiales. Cada arresto contribuye a la seguridad de nuestras comunidades y al cumplimiento de la justicia”, afirmó.
Las autoridades recordaron que las órdenes de arresto fueron detectadas mediante el sistema NCIC, una base de datos nacional que permite compartir información criminal entre agencias de seguridad en Estados Unidos.
Estos casos subrayan el papel clave de los puertos de entrada como puntos de control no solo migratorio, sino también de seguridad pública en la región fronteriza.









