LAREDO, TX. Autoridades federales y estatales mantienen vigilancia ante la presencia del gusano barrenador del ganado, una plaga considerada una seria amenaza para la industria pecuaria, las mascotas y la fauna silvestre, luego de que se confirmaran casos activos en Texas.
Eric Garza, líder distrital de South Texas Borderlands del Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas, informó que actualmente existen 11 casos detectados en ganado y un caso en un perro doméstico, para un total de 12 casos registrados en Texas. De ellos, dos ya fueron controlados y cerrados, por lo que permanecen 10 casos activos, todos en ganado.
“La emergencia es muy seria, especialmente para los animales afectados”, señaló Garza al explicar que, aunque no existe una invasión masiva de moscas, sí se han detectado ejemplares dispersos capaces de provocar nuevas infestaciones.
El gusano barrenador es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente. Al nacer, las larvas se alimentan del tejido vivo, provocando lesiones graves que pueden causar la muerte si no son tratadas oportunamente.
La preocupación de las autoridades radica en el enorme impacto económico que una propagación descontrolada podría generar. Texas posee una de las industrias ganaderas más importantes de Estados Unidos, valuada en miles de millones de dólares. El congresista Henry Cuéllar advirtió que una expansión del gusano barrenador podría representar pérdidas económicas significativas para productores ganaderos de todo el país.
Garza explicó que actualmente existe suficiente disponibilidad de moscas estériles, principal herramienta utilizada para combatir la plaga. Sin embargo, reconoció que si los casos aumentan, será necesario acelerar los proyectos impulsados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos para ampliar la producción de estos insectos.
Las autoridades también vigilan la posible afectación a mascotas y animales silvestres. Debido a que cualquier animal de sangre caliente puede ser atacado, se recomienda a propietarios revisar constantemente a perros, gatos, ganado y fauna bajo su cuidado, especialmente si presentan heridas que no cicatrizan o contienen larvas.
Texas Parks and Wildlife solicitó además la colaboración de cazadores y propietarios rurales para revisar cámaras de monitoreo instaladas en ranchos y reportar animales con lesiones sospechosas.
Las autoridades reiteraron que cualquier persona que detecte animales con heridas infestadas por larvas debe comunicarse de inmediato con la Comisión de Salud Animal de Texas o con el Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas para activar los protocolos de respuesta.










