LAREDO, TX. — En el marco de la proclamación de la Semana contra la Violencia Doméstica, autoridades del Condado de Webb y representantes comunitarios se reunieron en las instalaciones de la Oficina del Sheriff para reiterar el compromiso de proteger a las víctimas y reforzar la prevención de estos delitos.
El evento contó con la participación del fiscal de distrito Isidro Alanís, el sheriff Martin Cuellar, el cónsul general de México Juan Carlos Mendoza Sánchez, así como el juez de paz Oscar Liendo, quien firmó oficialmente la proclamación.
Durante su intervención, Alanís destacó la importancia de los derechos de las víctimas y la coordinación entre agencias. “El sistema de justicia depende del trabajo conjunto con las corporaciones policiacas para proteger a quienes no tienen protección”, señaló, subrayando que estos casos continúan registrándose año con año en la región.
Uno de los momentos más impactantes del evento fue el testimonio de Angélica Hernández, hermana de Grizelda Hernández y tía de Dominic Alexander Hernández, quienes fueron asesinados en abril de 2018 en un caso que conmocionó a la comunidad.
El responsable, Ronald Anthony Burgos-Aviles, exagente de la Patrulla Fronteriza, fue declarado culpable de doble homicidio y sentenciado a dos cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional. De acuerdo con el caso judicial, Burgos-Aviles citó a Hernández en un parque de Laredo bajo engaños y posteriormente asesinó tanto a ella como a su hijo.
Angélica Hernández hizo un llamado directo a la comunidad para prestar atención a las señales de violencia. “Los comportamientos tóxicos que hoy se normalizan en redes sociales son señales de alerta. No deben verse como algo positivo, sino como advertencias que pueden prevenir tragedias”, expresó.
Asimismo, reconoció que el impacto de la pérdida sigue presente en su familia. “Es algo de lo que nunca se recupera uno completamente. Aprendes a vivir con ello, pero en fechas especiales sigue siendo muy difícil”, añadió.
Por su parte, las autoridades reiteraron que la violencia doméstica sigue siendo un problema persistente y que las campañas de concientización deben mantenerse de forma permanente. Alanís enfatizó que, aunque estos delitos no desaparecerán por completo, el enfoque debe estar en escuchar, actuar y proteger a las víctimas antes de que escalen a consecuencias fatales.










